MX_TV Televisi...'s profileMXTV/ comunicación coope...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    May 21

    TODO TU SER

     
    May 16

    LA TIERRA DEL GRAN VIENTO/ OAXACA

     
     
    PARTE 2
     
     
     
    PARTE 3
     
     
     
    PARTE 4
     
     
    April 21

    BASURA, SOCIEDAD Y POLITICA

    Los Retos Ambientales de la Ciudad de Mexico

    BASURA, SOCIEDAD Y POLITICA

    Hector Castillo Berthier

    Quiza todas las sociedades merecen ser juzgadas por su basura. Vivimos actualmente en una sociedad permeada sistematicamente por la informacion (a todos los niveles) y la seduccion del consumo, en donde la logica del capital, para obtener lucro o plusvalia, produce infinidad de productos con una obsolescencia perfectamente programada que no solo desecha mercancias (o restos de ellas) sino tambien personas.

    Frente a esto, una buena cantidad de expresiones neoliberales han aparecido: "el mundo sin fronteras", "el fin de la geografia", "el fin de la historia", "la aldea global", las cuales han sido retomadas, muchas veces en forma impensada e ingenua, por algunos movimientos sociales de tipo ecologista que han generado infinidad de mitos y "soluciones magicas" para, supuestamente, enfrentar el grave problema de la basura en nuestra sociedad.

    Que tiramos, cuanto tiramos, donde lo tiramos, quienes ganan, quienes pierden, son algunas de las interrogantes mas frecuentes de la prensa en general. Sin embargo, su respuesta (independientemente de su grado de veracidad o imprecision) resulta muchas veces superficial e incompleta para entender el verdadero trasfondo del problema, que es sin duda de caracter socio politico y economico.

    Hace un par de semanas, terminamos la actualizacion de informacion sobre la basura de la capital mexicana con la participacion de las sociologas Maria Jose Alvarez ("Las plantas de seleccion de basura en el D.F.: escenografia de la modernidad") y Georgina Velazquez ("Basura y sociedad en el Mexico contemporaneo: la basura en la zona metropolitana del Estado de Mexico") en donde aparece un enorme caudal de informaciones que permiten revisar el estado actual de esta sombria y triste cara de la modernidad aparente en que vivimos.

    Ya sabemos que:

    La basura es un eslabon mas que permite hacer circular el ciclo de distribucion de las mercancias: Produccion-Distribucion-Consumo-Basura-Reciclaje-Produccion.

    Que la basura puede transformarse en mercancia si se le incorpora fuerza de trabajo: basura + fuerza de trabajo = mercancia.

    Que en los procesos de recoleccion, seleccion, reciclaje y disposicion final, participan miles de personas, muchas veces en condiciones infrahumanas de trabajo.

    Que ha existido y persiste un fenomeno de caciquismo que suma el poder economico de los excedentes que deja la compra venta de desechos y que ha llegado a transformarse en un poder politico directo legitimado desde el Estado.

    Que no sabemos?, Que pasa hoy desde el punto de vista social y politico con nuestra basura?

    Para responder a estas preguntas, por limitaciones de espacio y con el afan de presentar una perspectiva lo mas amplia posible de la situacion actual de nuestra basura, presentao el resumen de algunas de las principales conclusiones de acuerdo a los actores, instituciones y situaciones especificas que tienen que ver directa o indirectamente con el tema:

    a nivel de la politica publica: se ha considerado el problema basicamente desde la perspectiva de la "ingenieria ambiental" creando "rellenos sanitarios", "control de lixiviados", plantas recicladoras o de compostaje, etc. con infinidad de proyectos que han fracasado al tratar de incorporar la variable social.

    a nivel de la politica municipal: cuenta con legislaciones locales, pero se caracteriza por una gran improvisacion. Depende (a nivel de reportes de trabajo) de legislaciones federales que no llegan a cumplir su funcion. Esta inmersa en intereses economicos y sociales de todo tipo y, aunque es independiente, no parece tener un rumbo fijo.

    a nivel de la recoleccion: es publica en general y privada en algunos casos. Es un proceso privatizado en donde los recolectores (camiones, camionetas o carretas de burros) son una especie de "microindustrias" que dan empleo a miles de familias, formalizan la propina, la prepepena y el sistema de "fincas", por fuera de cualquier tipo de control.

    a nivel de reciclaje: lo realizan tanto los empleados del servicio de limpia (prepepena) como los pepenadores de los tiraderos de basura y las plantas de seleccion. Genera empleo para miles de familias que sobreviven con muy bajos salarios, genera cuantiosas ganancias a los caciques e intermediarios que controlan la compra-venta de materiales y beneficia directamente a la gran industria que compra barato y sin factura esta materia prima para sus procesos de produccion.

    a nivel de la disposicion final: a pesar que el DDF ha anunciado el cierre de los tiraderos, subsiste el de Santa Catarina en donde se asienta el poder de los herederos del llamado Zar de la Basura (Rafael Gutierrez Moreno) cuyo hijo trabaja actualmente en el PRI (como ha sido ya la tradicion de esta familia), muy cerca de Manuel Aguilera. En el estado de Mexico, la situacion es mucho mas grave y proliferan en todos los municipios los tiraderos a cielo abierto, los pepenadores, la explotacion, los caciques y la falta de control por parte de las autoridades. Incluso en Atizapan, que fue el unico y efimero ejemplo de Relleno Sanitario controlado sin pepenadores hace un par de aÒos.

    a nivel de la SEMARNAP: se formulan leyes, normatividades, y se toma como responsabilidad basicamente los desechos toxicos (que se depositan en gran medida sin control), dejando los desechos municipales a los gobiernos locales, por lo que la eficiencia de la Secretaria en este aspecto es bastante cuestionable.

    a nivel de los partidos politicos: en el caso del PRI, continua con las viejas politicas clientelares y corporativistas de los gremios sindicalizados y de pepenadores. Los otros partidos, muchos han tratado de impulsar reuniones abiertas con una alta participacion popular, pero sin resultados concretos.

    a nivel de la academia: se ha especializado en areas especificas, como el reciclaje o los programas ecologicos de los "Campus", con una gran produccion de papel impreso, videos, concursos y proyectos que todavia no aterrizan lo suficiente en espacios mas amplios de la poblacion.

    a nivel de las agencias internacionales: tanto el Banco Mundial como el BID han incorporado ya la variable social en sus proyectos. Sin embargo, las distintas mecanicas de asignacion de los mismos y la estructura burocratica federal en donde deben encontrar la contraparte nacional han hecho que el peso de los mismos continue con la logica de ingenieria ambiental, los acuerdos "por abajo de la mesa", y un manejo no siempre claro de los recursos.

    a nivel de los consultores privados: Proliferan las "empresas ecologicas" en todos sus distintos tipos. Se ha vuelto una prospera industria de venta de proyectos (con acuerdos avalados por las autoridades), de ganancias faciles y con una enorme plusvalia muchas veces disfrazada como "capacitacion".

    a nivel de la industria: es un negocio millonario que compra barato, evade impuestos, vende a precio de mercado, no invierte. Y dado que existe ya la Procuraduria Federal de Proteccion al Ambiente, su contaminacion esta legalizada. O sea: si contamina paga; y puede asi seguir deteriorando.

    a nivel de la sociedad: los esfuerzos de educacion ambiental a la poblacion han sido escasos y de poco impacto. La elevada presencia de organizaciones no gubernamentales no parecen tener todavia la fuerza que se necesita para ver un cambio en la accion ciudadana. La poblacion continua sin sentir una responsabilidad especial sobre el manejo y destino de sus desechos y el problema es entendido como parte de la vida cotidiana.

    a nivel de las plantas de seleccion: tienen un costo mensual de mantenimiento de nueve millones cada una (hay tres en el D.F.), pagados con el presupuesto gubernamental, y con un efecto social en beneficio de la ciudad todavia muy debatible.

    Y faltan muchas areas mas. Hay problemas de distintos tipos: ambientales, tecnicos, metropolitanos, locales, federales, legales, de corrupcion, de costumbres y tradiciones, de incompetencia, de falta de planeacion urbana, etc.. Sin embargo, el problema de fondo que permite unirlos a todos es basicamente de tipo social, ligado a la politica y la economia. Por ello las propuestas de solucion deben contemplar integralmente estos procesos

    HACIA UNA PROPUESTA INTEGRAL

    El objetivo central al que debe apuntar cualquier intento viable de modificacion y mejoramiento de nuestro sistema actual de manejo de basura implica la necesaria formalizacion sistematica de los aspectos "informales", "subterraneos", "alternos", o simplemente costumbristas que se han generado con el tiempo y son la cara mas deforme del problema.

    Esto implica un cuidadoso analisis de las relaciones sociales, economicas y politicas que existen en cada uno de los grupos que participan en el proceso de manejo de la basura.: Por ejemplo, medir el peso real (economico, social y politico) del sindicato de trabajadores de limpia; cuantificar los volumenes de los productos reciclables y su impacto economico en el empleo; exhibir publicamente las practicas y costumbres nocivas que existen en el manejo actual de los desechos; mostrar a la ciudadania el nivel de inconciencia y malos habitos ciudadanos que existen sobre la basura, etcetera.

    Para lograr esto presento un esbozo de propuesta dividido en cinco aspectos medulares:

    1.) a nivel ciudadano: que es la principal fuente de generacion de desechos, se debe impulsar un cambio de habitos, costumbres y toma de conciencia a traves de campaÒas educativas que, sin duda, pueden llegar a modificar el estado actual de las cosas en forma radical.

    2.) a nivel de la industria: que produce mercancias, que recicla materiales, que genera desechos toxicos y que requiere de un intenso programa de verificacion industrial (pagado por la misma industria) a fin de tener una radiografia normativa clara y permanente de su situacion operativa.

    3.) a nivel de reciclaje: fortalecer un sistema de centros de acopio que no solo garanticen el empleo de los trabajadores (recolectores o pepenadores), sino que mejoren sus condiciones de vida mediante el trabajo colectivo en cooperativas de produccion, que modernicen los procesos y eliminen gradualmente la explotacion que produce la dominacion patrimonial de estos grupos.

    4.) a nivel institucional: promover un amplio programa de fortalecimiento Institucional a nivel federal y municipal que perfile las normas, leyes y reglamentos en una perspectiva nacional de largo alcance.

    5.) a nivel tecnico y de recursos: prever la infraestructura necesaria a largo plazo, con planes intermunicipales e interestatales que racionalicen el uso de los equipos, las concesiones, la capacitacion del personal, la unificacion de conceptos y criterios que permitan un verdadero control de los procesos y un uso eficaz de los recursos.

    En el manejo de la basura, lo social tiene el peso decisivo. Y aunque la relacion basura-sociedad es ,anormal aun asi actualmente funciona. Estas conclusiones y propuestas no son absolutas. Son solo algunas pistas para conocer lo bien que se puede entender un cambio en la forma de organizacion de una sociedad si se revisa su basura.

    Abastecimiento sustentable de agua en el DF

     Los Retos Ambientales de la Ciudad de Mexico

    Abastecimiento sustentable de agua

    para la Ciudad de Mexico: La recarga de sus acuiferos

    Fernando Menendez Garza

    Los retos hidraulicos para el abasto de la Ciudad de Mexico.

    La Ciudad de Mexico enfrenta tres retos vitales para su abasto de agua. Primero, el continuo crecimiento de su poblacion, que demanda cada dia mayores volumenes. Su satisfaccion ha obligado a sobre explotar el acuifero de su cuenca. Los niveles del acuifero se estan abatiendo con rapidez, un metro al aÒo en promedio, al extraerseles entre 30 y 65% mas agua que la que reciben como recarga. Casi toda su recarga fluye de las montaÒas que rodean a la ciudad, hacia la parte central del Valle.

    Las consecuencias negativas de la sobre explotacion del acuifero local, han obligado a buscar fuentes adicionales cada vez mas alejadas: primero Lerma, luego Cutzamala y ahora se esta tratando de convencer a la poblacion del Temascaltepec (a 140 kms. de distancia) que nos permitan traernos parte de su agua. ...y para el futuro, los ingenieros hidraulicos ya estudian cuencas aun mas distantes. Sin embargo, estamos olvidando que la dependencia de recursos externos es sustentable, hasta que las otras regiones dejan de permitirlo.

    Como el agua viene cada vez de mas lejos, progresivamente se ha tenido que construir una gigantesca, sofisticada y vulnerable infraestructura de distribucion de agua y desalojo de drenaje, cuya inversion y costo de operacion es cada dia mas alto. En 1993 se estimaba que tan solo por costo de operacion pagabamos 10 centavos de nuevos pesos por cada metro cubico que extraiamos del subsuelo, 43 centavos del alto Lerma y 70 centavos por cada metro cubico del Cutzamala. A lo que debe adicionarse los costos de construir la infraestructura hidraulica. Cada metro cubico que ahora se obtiene del Cutzamala requirio una inversion de 23 millones de dolares. Se estima que los costos se cuadruplicarian si hay que traer los nuevos abastecimientos del Amacuzac.

    El segundo reto es detener el crecimiento de la mancha urbana sobre las areas de recarga. Anualmente se ocupan entre 200 y 300 hectareas adicionales de las areas de captacion, a pesar de que desde 1986 fueron delimitadas como Zona de Conservacion Ecologica. Con cada metro cuadrado que se ocupa, en promedio se pierden para siempre 170 litros de agua de recarga anual. Dicho de otra manera: por cada hectarea que se ocupa, perdemos el agua que consumen mil 500 familias. Consecuentemente, el abasto local disminuye y la sobre explotacion del acuifero crece. Los pozos tienen que ser cada vez mas profundos, incrementandose los costos de perforacion y bombeo. A medida que la extraccion es mas profunda, gradualmente disminuye la calidad del agua para consumo humano.

    Si la sobre explotacion continua, en forma generalizada se alcanzaran aguas que no tienen suficiente calidad para consumo humano. Entonces la ciudad se vera obligada a substituir el agua de su acuifero con mayores volumenes de fuentes externas, a cualquier costo. Como sera politicamente imposible transferirle a la ciudadania el nuevo costo del agua, los actuales subsidios --equivalentes a casi dos terceras partes de su costo real-- creceran significativamente y tendran que ser absorbidos por las finanzas de la ciudad, restando cuantiosos recursos a la realizacion de otros proyectos urbanos.

    Con la sobre explotacion de los mantos acuiferos, el suelo arcilloso de los antiguos lagos se compacta y se hunde entre 6 y 28 centimetros anuales, dependiendo de la zona. Con el hundimiento del suelo, se quiebra la infraestructura hidraulica de la ciudad y se daÒan los cimientos de los edificios. Los daÒos a la red de distribucion propician fugas de agua potable calculadas en 30% del caudal conducido, reduciendo el abasto a los hogares. Adicionalmente, al quebrarse los tubos del drenaje, las aguas residuales se infiltran en el subsuelo contaminando progresiva y crecientemente los mantos acuiferos.

    El hundimiento del suelo tambien ha obligado construir un sistema de drenaje muy profundo, para evitar que la ciudad se inunde de aguas negras. Drenaje que tomara mas de 25 aÒos terminar, con un costo actual estimado en 30 millones de nuevos pesos por cada uno de sus 170 kilometros de longitud. Finalmente, el progresivo daÒo a los cimientos de los edificios, los vuelve mas vulnerables a los efectos daÒinos de los temblores.

    El tercer reto hidraulico que la ciudad de Mexico enfrenta, es garantizar el abasto futuro de agua para su creciente poblacion. La ciudad debera obtener minimo 19 metros cubicos por segundo adicionales, para abastecer a su nueva poblacion los proximos quince aÒos. No se puede sobre explotar mas el acuifero porque se colapsaria la ciudad. Por otro lado, las fuentes externas que actualmente se utilizan (Lerma y Cutzamala) enfrentan crecientes demandas de agua para su poblacion local. Su futuro como fuentes de agua para la capital se encuentra en duda. La posibilidad de captar agua de otras fuentes tambien es cuestionable, por dos razones. Primero porque dichas fuentes (sean el Amacuzac, el Tecolutla o cualquiera otra) ya estan siendo aprovechadas por su poblacion local y es poco probable que quieran compartir su agua con la ciudad de Mexico. Segundo, porque la inversion necesaria y los costos de mantenimiento y bombeo que implicaria operar la nueva infraestructura, harian prohibitivo el precio del agua para los consumidores.

    Para garantizar el agua de las futuras generaciones, la primera obligacion es proteger y restaurar la Zona de Conservacion Ecologica que rodea a la ciudad, pues es ahi donde se realiza la mayor recarga del acuifero local. Si ocupamos la Zona de Conservacion Ecologica perderemos el 55% de nuestro abasto de agua y no existen fuentes externas con que substituir este volumen. Ademas, al destruir sus bosques, perdemos nuestra fuente de oxigenacion local, se incrementa la erosion del suelo de las montaÒas y se termina destruyendo el equilibrio biotico de la cuenca. Asi, la unica opcion sustentable es racionalizar el consumo y su distribucion interna, detectar fugas y repararlas de manera mas eficiente, tratar las aguas residuales y utilizarlas en substitucion de ciertos consumos de agua potable dentro de la ciudad y/o inyectarla al acuifero; garantizar una mas amplia captacion superficial y mayor recarga de los acuiferos de la cuenca, para que la metropoli dependa fundamentalmente de sus propios recursos naturales.

    Una estrategia para la recarga y el aprovechamiento sustentable de la cuenca del Valle de Mexico

    El 57% del territorio del Distrito Federal es zona de conservacion ecologica. En ella existen aun mas de 36 mil hectareas de bosques y mas de 30 mil hectareas de areas agricolas. Esta zona incluye tambien las 25 sub-cuencas que alimentan de agua a los mantos acuiferos subterraneos del Valle. Las mediciones de la precipitacion pluvial indican que tan solo en esta zona se reciben mas de 773 millones de metros cubicos al aÒo, volumen que supera los 625 millones que se extraen en toda la cuenca. (En la cuenca se reciben 6,700 millones de metros cubicos al aÒo, que equivalen a casi cuatro veces el consumo total que realiza toda la zona metropolitana). Sin embargo, todo el proceso de infiltracion se da en forma natural, porque la infraestructura de captacion construida es insignificante. Asi, se estima que solo el 18% de la lluvia que cae dentro de la zona de conservacion ecologica se infiltra para recargar los acuiferos, La infiltracion es menor en el resto de la cuenca, dada su menor permeabilidad natural y la extensa construccion urbana.

    Calculos realizados por las autoridades hidraulicas estiman que el mayor volumen de precipitacion pluvial (63%) se evapotranspira. Esto es, se evapora del suelo o, en una proporcion pequeÒa, es absorbido y transpirado por los arboles. Es probable que la cifra este exagerada. Los estudios analizados usan factores de evapotranspiracion desarrollados para areas urbanas pavimentadas y zonas de riego. Áreas que estan expuestas a sol directo. Mientras que el suelo de nuestra zonas boscosas estan sombreadas por una densa capa arbolada. Por ello, es probable que la evaporacion sea menor y que exista un mayor volumen de precipitacion pluvial potencialmente disponible para infiltracion.

    Finalmente, un volumen muy significativo (el 18% de toda la precipitacion) baja en forma torrencial por las caÒadas y es captado por el drenaje, al llegar a la zonas urbanas. De ahi, mezclado con las aguas negras, es desalojado fuera de la cuenca a traves del drenaje profundo y los sistemas superficiales. Esta agua deberia infiltrarse para recargar el acuifero. Conservadoramente, entre el 50 y el 75% del volumen total escurrido, es decir, entre 70 y 105 millones de metros cubicos al aÒo podrian enviarse a recargar el acuifero, si se construyera la infraestructura necesaria. Lo que podriamos captar pero perdemos en el drenaje --tan solo en la Zona de Conservacion Ecologica del Distrito Federal-- equivale al consumo de agua de mas de un millon 300 mil habitantes. No podemos seguir asi.

    Primero, porque es injusto continuar quitandole su agua a otras regiones, mientras desperdiciamos la nuestra. Segundo, porque tenemos la responsabilidad historica y ambiental de garantizar el agua de las futuras generaciones. Tercero, porque podemos y debemos realizar un aprovechamiento sustentable de nuestros recursos naturales.

    La infraestructura hidraulica necesaria incluye tecnicas y tecnologias muy conocidas. Se requiere la construccion de "tinas ciegas" en las laderas de las montaÒas, para captar la lluvia y retener la erosion del suelo. Es necesario ir construyendo represas a lo largo de las caÒadas, para minimizar la velocidad de las corrientes, retener el suelo erosionado y propiciar la recarga. Seria tambien recomendable canalizar las corrientes hacia zonas naturales de infiltracion o construir pozos de inyeccion a su paso. Debemos establecer redes primarias para la conduccion y distribucion del agua pluvial. Sanear caÒadas, rios y vasos de regulacion. Construir redes de captacion de aguas residuales en los asentamientos irregulares, para evitar que contaminen las corrientes de agua limpia. En sitios estrategicos es recomendable construir presas -como la proyectada para Chichicaspa- para retener grandes volumenes de agua. Finalmente, construir plantas de potabilizacion para separar el lodo que arrastra el agua y garantizar su pureza.

    Debe considerarse que la inmensa mayoria de las 86 mil hectareas que conforman la Zona de Conservacion Ecologica son propiedad social. Para muchos de sus pobladores, el trabajo agricola que precariamente realizan, es su unica fuente de subsistencia. Por ello, si hemos de preservar las condiciones naturales de la zona y necesitamos construir en ella la infraestructura hidraulica que permita ampliar la recarga de los acuiferos que abastecen a la ciudad, tenemos que realizar nuestros programas de forma tal que amplien el bienestar de sus moradores. La primera decision debe ser que todos los trabajos se realicen ocupando preferentemente mano de obra local, tanto en tareas de reforestacion como de construccion de proyectos hidraulicos. En paralelo se deben estudiar el potencial agropecuario, de ecoturismo y educacion ambiental de la zona y promover su desarrollo, siempre bajo estrictos patrones de sostenibilidad ambiental.

    Finalmente no podemos olvidar que los seres vivos que forman las cadenas bioticas de la zona, dependen de la existencia de suficiente agua. Un bosque sediento es mas facil presa de las plagas y enfermedades. Sin bosque hay menos aportacion de oxigeno para la cuenca atmosferica y menor transformacion de los contaminantes en aire limpio. Sin la vegetacion que cubre nuestras montaÒas, se generaria una mayor aportacion de particulas al aire y mayor erosion de sus suelos, que se convertirian en lodos que azolvarian el drenaje urbano. Por esta razon, la construccion de la infraestructura hidraulica que retenga humedad en la zona, debe ser una prioridad ambiental para la ciudad.

    En consecuencia, es urgente una estrategia integral de manejo de la zona de conservacion ecologica basada en un estudio de factibilidad que debera definir, para cada una de las sub-cuencas y micro-regiones, su tratamiento integral y especifico. Tambien, identificar las obras, tecnicas y/o tecnologias que corresponden a cada sitio y proposito (captacion, infiltracion, abasto del ecosistema y/o desarrollo de proyectos productivos sostenibles). Diseñarlas para obtener su potencial de captacion optima. Definir la infraestructura necesaria para controlar las descargas de los asentamientos irregulares localizados dentro de la zona de conservacion ecologica. Calcular los montos de inversion requeridos. Evaluar el costo/beneficio de cada sub-proyecto, para decidir su prioridad y viabilidad. Adicionalmente, preparar los proyectos de desarrollo agropecuario que favorezcan el bienestar rural, aprovechando el agua sin contaminarla. Todo un reto para el gobierno citadino.

    April 17

    EL DELITO AMBIENTAL EN MEXICO:



    EL DELITO AMBIENTAL EN MEXICO:

    LOS ARCHIVOS SECRETOS DE IXHUATLAN DEL SURESTE

     
    Lorenzo M. Bozada Robles
    Asociación Ecológica Santo Tomás, A.C.
    Oilwatch Veracruz.

    En marzo de 1998, la fundación F. Ebert patrocinó y organizó junto con la Red de Información Ambiental de Veracruz un taller sobre legislación ambiental impartido por María Elena Mesta del Centro Mexicano de Derecho Ambiental con la intención fundamental de fortalecer a las ONG´s veracruzanas y continuar presionando al Gobierno de Patricio Chirinos Calero para iniciar la reforma a la Ley 56 del Equilibrio Ecológico y Medio Ambiente ; durante esa época la actitud del Director de Asuntos Ecológicos del Estado se caracterizó por ser marcadamente hostigante con los directivos de la Red de Información Ambiental de Veracruz

    Durante el taller se discutieron las modificaciones a la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente y en especial la figura de reciente introducción: el delito ambiental.

    El 10 de agosto de 1998 lo pobladores de once Ejidos del Municipio de Ixhuatlán del Sureste en compañía del Ing. José Luis Urquieta Cacique, auxiliar técnico de la Dirección General de Asuntos Ecológicos del Estado; por el Lic. Jorge Dorantes Castillo de SEMARNAP-Coatzacoalcos; Quim. Teresa de la Cruz Jiménez , técnico especializado de campo de la CNA; y por Luis Ernesto López Romero, guarda hidráulica de CNA, sorprendieron en flagrancia a los operadores de un camión de la empresa denominada Construcciones Industriales J. y M., S.A. de C.V. cuando vertían uno de los 16 tambores de 200 litros de capacidad que estaban en un camión, en una fosa de contención del pozo 1004 localizado en el Ejido Felipe Berriozabal, conteniendo lodos tóxicos provenientes de los trabajos de limpieza de la planta deshidratadora Agata de PEMEX- Exploración y Producción (PEP) .

    Los hermanos Rodríguez Merales, líderes de los ejidatarios de Ixhuatlán del Sureste, pertenecen a la CIOAC. Democrática y venían de un largo proceso de cerca de diez años de denuncias contra PEMEX ante la CNA,PROFEPA,SEMARNAP por los impactos ambientales originados por las actividades petroleras de la planta deshidratadora Agata y los crónicos derrames de hidrocarburos a los ríos y arroyos de la región.

    Levantándose una acta en las oficinas de SEMARNAP-Coatzacoalcos y realizándose la denuncia como delito ambiental ante el Agente del Ministerio Público Federal en turno, Lic. Medardo Domínguez Bernardi, quien de forma inexplicable, en lugar de detener a los presuntos responsables de este hecho, que se notifico en flagrancia, se dedicó a amedrentar a los integrantes de los Ejidos afectados, indicándoles que si seguían reteniendo al camión estarían cometiendo un delito muy grave.

    El 12 de agosto se entablo comunicación telefónica con Silvia Whizar de Oilwatch México enviándole una copia del acta levantada en SEMARNAP; asimismo se le envió a Greenpeace, a la Red de Información de Veracruz , a Luis Wolf, María Elena Mesta del CEMDA, al senador Magno Garcimarrero y a los Diputados Federales Luis Rojas Chávez y Roselia Barajas; a David Schields del Financiero, a los corresponsales del Reforma, Universal, La jornada y a la prensa local en Coatzacoalcos.

    Para el 14 de agosto iniciamos la campaña de fax de las ONG`s veracruzanas y voluntarios a Julia Carabias Secretaria del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, solicitándole su intervención en el delito ambiental cometido por la compañía J y M al verter residuos provenientes de la batería Agata de PEMEX en una fosa del Ejido Berriozabal del Municipio de Ixhuatlán del Sureste.

    Cerca del medio día los hermanos Rodríguez Merales nos comunicaron que en ese momento dará inicio una reunión con representantes de PEMEX y solicitan asesoría. Al llegar a la biblioteca municipal de Ixhuatlán del Sureste donde se realizaba la junta de trabajo; el Ing. Luis García Farias, Secretario de Desarrollo Regional de PEMEX Petroquímica se opone a que participemos en la reunión; ni la identificación mostrada por Silvino Gómez Ríos ( Q.E.P D.) como asesor de la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Congreso de la Unión, convence a los funcionarios de PEMEX.

    En Coatzacoalcos, después de un cabildeo con las organizaciones Oilwatch, Asociación Ecológica del Istmo, la Red de Información Ambiental de Veracruz y Greenpeace, hacemos publico nuestra solidaridad con el movimiento de los ejidatarios de Ixhuatlán del sureste contra PEMEX.

    El 19 de agosto Silvia Whizar de Oilwatch, el Dip. Federal Luis Rojas y un asesor del Senador Audarico Hernández Geronimo visitan el Municipio de Ixhuatlán del sureste; el primer acto realizado es estar presente durante cinco horas en el levantamiento de una acta de inspección por parte de la CNA contra un ejidatario por afectaciones al medio ambiente; los cargos se fundamentaban en que en el predio de su propiedad existe una antigua fosa de contención con residuos de hidrocarburos tapada con arena y cal y que contamina un arroyo cercano y al ambiente al desprender vapores tóxicos.

    Al visitar la fosa de contención del pozo 1004 del Ejido Beriozabal se incorpora el Senador Magno Garcimarrero quien horas antes, ante la petición de los ejidatarios había ido a entrevistarse con el Agente del Ministerio Público Federal sobre la denuncia presentada contra la compañía J y M, comunicándonos que el camión detenido había sido liberado y que la denuncia se encontraba en la fase de averiguación previa; señalándonos la manera tan prepotente con que el Agente del Ministerio Publico Federal lo había tratado, siendo senador de la República.

    En ese lugar se realizo una reunión informal con los representantes de los once ejidos, el senador por Veracruz, el asesor del senador por Tabasco, el diputado Federal por Coatzacoalcos y Silvia Whizar donde se dejo muy claro a los ejidatarios que no se pediría indemnización y que en el movimiento no se valía salir con que se iba a negociar con PEMEX a cambio de algunos centavos o de unos pollitos, que se iba a luchar para que se retiraran los residuos tóxico buscar apoyos financieros para proyectos productivos y sobre todo para la restauración de los suelos y el agua de los ríos.

    Ese día se toma una muestra de los residuos donde se inicio la descarga de los tambores de 200 litros de la compañía J y M, la cual es enviada al laboratorio del Dr. Alfonso V. Botello del ICM y L de la UNAM.

    Los miembros de la CIOAC y el Dip. Luis Rojas realizaron una entrevista con el presidente municipal de Ixhuatlán del Sureste resultando penosa y desastrosa al señalar el presidente municipal que esta en contra del movimiento de los ejidatarios y que no le importaba la problemática ambiental del municipio.

    Desde fines de agosto hasta mediados de septiembre se realizo el diagnóstico socioambiental de los ejidos y Greenpeace realizo un vídeo de la zona.

    Las reuniones semanales con los senadores por Tabasco y Veracruz, los Diputados Federales por Coatzacoalcos y la gente de Oilwatch da como resultado una agenda para discusión con PEMEX que se inicia el 7 de septiembre presentándose un representante del Dr. Jorge Amaya Cervantes de la coordinación de desarrollo social de la SEMARNAP y del Ing. Javier Carballo de ayuda a la comunidad del activo de 5 presidentes de PEP, señalando que tiene capacidad para resolverla problemática de la comunidad de Ixhuatlán del Sureste, pero desconoce completamente toda la problemática y las anteriores negociaciones con PEMEX; concertándose una nueva reunión para el 28 de septiembre donde PEMEX dará una respuesta a las peticiones entregadas por los ejidatarios.

    El 22 de septiembre el Agente del Ministerio Público Federal, Lic. Medardo Domínguez Bernardi, dicta proyecto de reserva con base al acuerdo a/007/92, emitido por el C. procurador General de la República y publicado en el edificio Oficial de la federación de fecha 31 de marzo de 1992; toda vez que la PROFEPA delegación Veracruz, aún no ha reunido el estudio sobre la existencia o no de contaminación del medio ambiente (principalmente suelo, subsuelo, y manto friático) ocasionados por la actividad de la empresa PEMEX PEP (pozo 1004).

    Para el 25 de Septiembre se habían obtenido los resultados de hidrocarburos y metales pesados realizados en el ICMyL de la UNAM, acompañados de una certificación del laboratorio de Mónaco y de un informe técnico que señalaba:

    La muestra analizada registra un concentración de 1,365 mg/kg. de hidrocarburos totales, con una porción de aromáticos de aproximadamente 40% y el restante porcentaje corresponde a la porción de hidrocarburos alifáticos.

    Los niveles de plomo registrados corresponden a 628.36 ppm.

    El costo del análisis ascendió a 1000 dólares/muestra que fueron liquidados en cuatro pagos quincenales por la Dip. Roselia Barajas; a pesar del costo, los análisis se realizaron en tiempo récord, la solidaridad de todos los integrantes del laboratorio dio esperanzas.

    El 28 de Septiembre asisten a la reunión con los ejidatarios, la diputada por Coatzacoalcos, los representantes del activo de 5 presidentes de PEMEX -PEP, la representación de SEMARNAP-PEP, la representación de la SEMARNAP-Veracruz, el representante de Desarrollo Regional de Petroquímica y como invitados los presidentes de las 10 Sociedades Cooperativas pesqueras de la cuenca media del Río Coatzacoalcos. Al inicio de la reunión los representantes de PEMEX no quieren iniciar la reunión, si no se marchan los invitados de la cuenca media del Río Coatzacoalcos; al final de una acalorada discusión los invitados se quedan en la reunión y los representantes de PEMEX señalan que el área de Ixhuatlán del Sureste no esta contaminada por hidrocarburos y que son difamaciones de los ejidatarios; a lo que la Dip. Roselia Barajas lee el informe técnico de la UNAM sobre los residuos que se vierten en la fosa 1004; después los representantes de PEMEX señalan que no tenían capacidad para resolver las peticiones de los ejidatarios y mucho menos la contaminación de los suelos y los ríos en el municipio.

    Sorpresivamente el representante de la SEMARNAP abandona la reunión señalando la falta de seriedad de PEMEX en las reuniones y que se estaba volviendo una práctica constante, citar a reuniones con representantes que no tienen la capacidad para resolver los problemas; ante esta situación la Dip. Roselia Barajas propone que una comisión se dirija al activo 5 presidentes a entrevistarse con el Ing. Fiberto Anaya administrador del activo, el cual nos recibe y entablamos una reunión con la agenda previamente preparada; el representante del activo señala que nunca había sido informado de las demandas por afectaciones ambientales a los ejidos de Ixhuatlán del Sureste y que a más tardar en 30 días se iniciarían los trabajos para cuantificar las áreas afectadas y posteriormente remediarlas.

    En agosto se le pidió a María Elena Mesta el apoyo legal para destrabar el proceso judicial iniciado; nombrando a Carlos Baumgarten para que atendiera el caso. El tiempo pasaba y no veíamos ninguna acción por lo que le pedimos a Alejandro Calvillo de Greenpeace que hablara con Gustavo Alanis director del CEMDA para dar celeridad al proceso. Es hasta el 2 de diciembre que Greenpeace y el CEMDA denuncian en la procuraduría General de la República a la empresa PEMEX. A la fecha se han dictado algunas ordenes de aprehensión y a dos funcionarios de PEMEX se les a negado el amparo y han solicitado la revisión de su caso.

    Actualmente el caso de la Biol. Julisa Leonor Solis empleada de PEMEX e implicada en el caso de Ixhuatlán del Sureste es llevado por el defensor de oficio.

    ¿Cuántos sitios altamente contaminados como los de Ixhuatlán del Sureste existen en Veracruz, Tamaulipas y Tabasco?

    ¿Cuál a sido el costo económico del proceso legal de Ixhuatlán del Sureste?

    ¿ El delito ambiental realmente es un instrumento viable para la reclamación de afectaciones ambientales?

    ¿Podrán aspirar las comunidades petroleras habitadas por los pobladores más pobres del país una denuncia por delito ambiental?

    Hoy, los pobres más pobres nos enfrentamos a nuevos problemas:

    ¿La corrupción imperante en PEMEX y las compañías remediadoras?

    ¿La falta de normas técnicas para suelos remediados de hidrocarburos?

    ¿ el solapamiento de las autoridades encargadas de proteger el medio ambiente en este país, para signar permisos de remediación?

    ¿La falta del personal especializado en remediación de suelos en el país?




     
     

    Retos y Perpectivas de la Reforma Energética en México

    La Reforma energética en México:

    retos y perspectivas 

    Intervención de Mario Rechy Montiel

    en la Semana de Ciencia Política y Administración Pública

    ENEP  Acatlán      UNAM  3 de junio de 2003 

    Para expresar un juicio o exponer una posición sobre la Reforma Energética empezaría, antes, por definir y tratar de ponernos de acuerdo en algunos términos, conceptos, definiciones. Pero esa eventual reflexión teórica la dejaré al final, pues entiendo que en este foro ustedes quieren conocer de entrada las posiciones, y discutir luego las razones que cada uno tiene para sostener su propuesta. Si el foro fuera solamente académico, empezaría por explicar cuál es y cuál debe ser el papel del sector público en la economía. Al menos hay que tener eso como referencia, porque el encargado y principal productor de energía en este país es el sector público. En la misma línea, habría que ver si existe acuerdo sobre el carácter que tienen los bienes y servicios ofertados por este sector, a cada uno de los sectores de la sociedad y la economía.

    En tercer lugar, convendría ver si coincidimos en lo qué es un bien, y lo qué es una mercancía, y si es que existen diversos tipos de mercancías –no tanto por su condición intercambiable, sino por el origen que tienen y la lógica con la cual se producen. A este propósito todavía me pondría a aclarar si existen varios mercados o si solamente podemos hablar de un único mercado global, donde todas las mercancías reciben un mismo tratamiento.

    Pero antes de que me cuestionen por venir con rollos barrocos, y que me exijan que le entre de lleno diciendo qué es una reforma energética y cuál es mi punto de vista al respecto, empezaré, --y volveré, después de expresar mi posición-- a estos temas de carácter más teórico.

    El ambiente político está saturado de lugares comunes y de discusiones en las que parece que se habla de lo mismo, pero cada interlocutor tiene un marco de referencia diferente, aun así nos arriesgaremos.

    La Reforma energética puede definirse como el cambio del marco jurídico que permita la participación de empresas privadas y sociales en la generación y distribución de la energía eléctrica, en la extracción y el procesamiento de petróleo, y en la producción de otras formas de energía.

    Y mi punto de vista al respecto, para entrar luego en las explicaciones, es que ya se permite la generación de energía por parte de los particulares, hace tiempo que se ha alentado y buscado esa participación, y el problema no está solamente en si es correcto o no, sino en qué hacer con lo que ya existe con ese carácter privado.

    Porque es muy paradógico que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictamine que fueron inconstitucionales las autorizaciones que Salinas o Zedillo concedieron para empresas privadas. Pues ¿de qué sirve que sean inconstitucionales, si ahí están, siguen generando electricidad y siguen haciendo negocio? Habría que ser congruente y consecuente. Si se les declara inconstitucionales tendrían que proceder a expropiarlas e impedirlas en lo sucesivo, pero, al contrario, se las sigue tolerando y se las sigue autorizando. Eso es absurdo. Como dice Stiglitz “la cuestión no está tanto en definir cual es la política correcta, sino qué hacer en determinadas circunstancias bajo las cuales debemos identificar la política apropiada1”. O dicho de otra manera, no podemos defender una posición doctrinaria cuando los hechos nos han rebasado y cuando, además, si expropiamos esas inversiones cerraremos la puerta a otras inversiones que previsiblemente necesitamos. En consecuencia, convendría acotar los ámbitos de participación de la iniciativa privada nacional y extranjera, alentar la participación social --que hoy ni se toma en cuenta--, y dejar claro el ámbito del sector público que debe permanecer inalterado.

    Puntualizando es importante distinguir tres aspectos del tema; por una parte lo petrolero, por otra lo eléctrico, y en tercer lugar las energías renovables. En el caso del petróleo es más fácil y claro el asunto: se trata de una empresa estratégica en donde se enfrentan dos grandes intereses, el de la nación mexicana y el del imperialismo. Ahí sí que no tiene caso darle vueltas, se llama imperialismo a ese conjunto de empresas norteamericanas que tienen fuerza en el poder legislativo de ese país, que actualmente dirigen ese país, y que pretenden subordinar al mundo entero al interés de quienes fabrican gasolina, coches y derivados del petróleo; y lo llamamos imperialismo no sólo porque exporta cuasicapitales que “compran” recursos naturales, sino porque además se apropian esos recursos cuando no están en venta, o cuando no tienen para pagarlos.

    El interés de México es muy claro también, el gobierno obtiene la tercera parte de sus ingresos de los impuestos que le aplica a Pemex; pero además el país obtiene más de cien mil empleos bien pagados que se traducen en el bienestar de muchos cientos de miles de personas; y el control del energético representa, para el sector público, un instrumento de desarrollo que se utiliza en muchos casos y regiones. Como recurso estratégico, es decir que juega un papel clave en la marcha económica, los mexicanos lo declararon inalienable hasta el punto de nimbarlo con toda la ideología de la revolución, de la soberanía y el juarismo.

    El papel del petróleo es bastante conocido, pues ¿qué haría el gobierno sin el 30% de sus ingresos? Ni siquiera gente tan reaccionaria como Augusto Pinochet dudó en la necesidad de conservar una empresa pública de esa naturaleza. Privatizó muchas cosas, pero aclaró siempre: ¡el cobre no! Porque con él se mantenía el gasto público. Por ello, nuestros reaccionarios son tan pueriles, pues plantean diversas formas de privatización del petróleo, pero ni siquiera tienen la imaginación de decir para qué, en beneficio de quién, sustituyendo su papel con qué actividad, con qué inversión. Nada. Por eso digo son pueriles, además de estúpidos. Y aquí vienen al caso otras privatizaciones. La última por ejemplo, la Aseguradora Hidalgo, ¿qué caso tuvo, que beneficio reportó, y a quién? Representaba uno de los ingresos más seguros y líquidos, pero además operaba con utilidades, con buenas utilidades. Y cuando le pregunté a su director por qué se pretendía privatizar algo que funcionaba bien y daba buenos resultados, simplemente me contestó que iba a funcionar todavía mejor, en manos privadas. ¡Como si el objetivo fuera el funcionamiento! O como si lo que importara es que una empresa opere independientemente de para quién vayan las utilidades.

    Lo triste de esta última privatización es que en los corrillos gubernamentales se asegura que fue para resolver un problema de caja, tal y como aquél que se le presentó a Silva Herzog hace algunos años, cuando explicaba que financieramente todo estaba en orden y calculado, pero no tenía dinero para sostener el gasto corriente de la semana.

    Imaginemos ahora que se vendiera Pemex o la CFE para pagar salarios o gastos de la administración. No puedo pensar en algo tan estúpido. Es como si vendiéramos la casa para hacer el mandado, o como si vendiéramos el coche para pagarle al carpintero, la tintorería y el gas.

    Este tipo de privatizaciones no tiene ni caso discutirlo. Baste con decir que no deberíamos ni aceptarlas ni permitirlas.

    Pero existen otros casos. Por ejemplo el de la energía que aprovisiona casas, talleres y servicios públicos. Que es un ejemplo real. Imaginemos que en una región el número de casas que se construyen al año, sumadas al número de talleres que se abren y de postes públicos que se colocan representan un aumento de 3 o 5% anual de consumo del fluído, y que la capacidad sobrada de que dispone la Comisión Federal de Electricidad sea de un 30%, es decir, que dentro de 6 o 10 años podría consumirse toda la electricidad que produce o trasmite, en aquella región la empresa pública.

    Pensemos, al mismo tiempo, que los ingresos de la Comisión fueran tales que no puede invertir lo suficiente para aumentar las instalaciones de generación de energía a un ritmo mayor a 1 o 2 % anual. Eso elevaría el plazo a siete o doce años más, antes de que se estuviera utilizando la capacidad completa. Más tarde o más temprano la administración enfrentaría un déficit en su oferta de energía. Supongamos ahora que el gobierno sustrae recursos de otras actividades para invertirlas en electricidad. Ese fue el caso en algunos países, que dejaron de desarrollar áreas importantes de la producción básica o los servicios para sentar las bases del crecimiento eléctrico. Por ejemplo en Rusia, donde el primer plan económico, el Gosplan, fue precisamente el de la electricidad. Pero supongamos que no queremos dejar de meterle dinero a Sedesol --porque atiende a los pobres--, ni a la banca –porque supuestamente nos atiende a todos--, ni a las carreteras –porque entonces por dónde circularían los coches--, ni al programa de seguridad pública –pues entonces quién va a patrullar Chiapas y a hostigar al Ejercito Zapatista--, ni a las elecciones –pues quién va a legitimar la democracia y a asegurar la gobernabilidad--, en fin, supongamos que no es posible redistribuir el gasto y la inversión pública y que eso configura “determinadas circunstancias” en las que se impone una “política apropiada”. Y si no podemos invertir más en la generación de energía, y al mismo tiempo no podemos dejar sin luz ni a los ciudadanos ni a las empresas –pequeñas o grandes--, ni a las calles sin arbotantes, ni a los hospitales, ni a las cárceles, entonces sólo nos queda que alguien complemente el esfuerzo de la administración pública en la generación de electricidad.

    Esto, como tratamos de exponer, es un asunto de prioridades y cantidad de recursos disponibles. Aunque también de formas de financiar la actividad pública. Hoy sólo se sabe gastar ingresos fiscales y empréstitos. En otra época se sabía también concederse a sí mismo créditos que deberían convertirse en bienes en un plazo dado. Hoy esa forma de inversión se denomina déficit, y se ha vuelto tabú. En otros países se sigue practicando, pero en países como el nuestro ha venido siendo erradicada por las presiones de nuestros acreedores, que quieren que crezcamos pero sin rebasar con la inversión lo que podemos recaudar. (Es curioso, porque esa política no se la aplican a los países desarrollados, pero con nosotros son draconianos.)

    Yo no estaría por financiar toda la actividad con créditos que el gobierno se diera a sí mismo, diré para cerrar este paréntesis. Pero hay algunas actividades que podrían volver a financiarse porque tienen un retorno o recuperación de corto plazo y multiplicarían el circulante monetario, ampliando el mercado y las cadenas productivas.

    Luego entonces podrían formularse lo que llaman escenarios. Supongamos que aquí redujeramos otros gastos e invirtiéramos en producción de energía. Este escenario es posible. Pero habría entonces que ver quién establece esas prioridades, podría ser el poder legislativo, pero hasta ahora ha mostrado poca capacidad propositiva. A ver qué nos dicen hoy los legisladores que nos acompañan. En la circunstancia actual, y bajo las prioridades vigentes, no alcanza el presupuesto para aumentar la producción de electricidad, y en ese caso lo único que veremos que ocurra es un aumento de la generación eléctrica en manos privadas. Cuando menos deberíamos buscar que también participe el sector social. Fox mencionó, un tanto demagógicamente, que el Sindicado de la Comisión podía invertir en la empresa, y le aplaudieron. Pero no se concretó.

    Y aquí me permitiré una digresión porque viene al caso y es ilustrativa de lo que se podría hacer. En Oaxaca, que es un estado donde el déficit está próximo –y lo próximo es de años, no de meses, evidentemente-- existe la posibilidad de producir con tecnologías renovables, es decir, con energía eólica, entre otras.  Como ustedes saben, en el Istmo tenemos uno de los corredores de vientos más constantes y fuertes que existen en el mundo. Incluso la CFE estableció un programa piloto para probar esos vientos e iniciar la producción de energía por medio de esta tecnología limpia. A resultas de ese escenario, el gobierno del estado, y particularmente uno de sus funcionarios, el Ing. Fernando Mimiaga, celebró un Seminario Internacional sobre energía eólica. Mismo al que asistieron representantes de empresas de varios países, pero particularmente de Estados Unidos, Alemania, Dinamarca y España, estos últimos tres que son de los que más han desarrollado esa tecnología.  A resultas de ese Seminario, y dada nuestra relación con algunos de los ayuntamientos del Istmo, iniciamos un esfuerzo de promoción para sensibilizar a la población, a las autoridades y las instituciones académicas sobre la necesidad de impulsar la electrificación futura sobre la base de la energía eólica. Nuestra propuesta era asociar a las comunidades y ejidos con las empresas europeas, para que unos pusieran la tierra y otros los generadores, y compartieran el proyecto y la distribución de la utilidad.

    Una de estas empresas nos invitó entonces a recorrer sus instalaciones en Europa y nos conminó a constituir un grupo que fuera a discutir o platicar sobre los términos de esa probable asociación. Finalmente, hace poco más de dos años, autoridades del Istmo de Tehuantepec, del gobierno del Estado y yo, como consultor y miembro del equipo del presidente electo, nos trasladamos a ver cómo se fabricaba ese equipo, cómo se instalaba, cómo se asociaba con los gobiernos locales o convenía el pago de una renta por el uso del suelo, y cómo se daba mantenimiento y conexión a ese equipo con la red existente.

    El esfuerzo principal, es importante decirlo, fue del Ing. Mimiaga, que es un oaxaqueño visionario, que ya desde entonces venía estableciendo tecnología solar para electrificar servicios básicos en comunidades de la Sierra oaxaqueña.

    En este esquema, nosotros veíamos la posibilidad de que una empresa extranjera invirtiera en la instalación de equipo dentro de predios de propiedad social, y en asociación con comuneros y ejidatarios. El primer cliente de ese servicio podían ser las mismas localidades del área, pero además podían establecerse nuevas actividades vinculadas precísamente al armado del equipo, a su mantenimiento y a actividades que podían aprovechar la nueva capacidad instalada. La idea venía siendo monitoreada y asesorada por el Instituto de Investigaciones Eléctricas, que es nuestra más importante institución científica en esa rama, y por los especialistas de la Universidad Nacional.

    Se trataba, sin duda, de inversión extranjera, de inversión directa, y en un renglón estratégico. Pero tenía algunos elementos dignos de subrayarse. Por una parte se pretendía inaugurar el uso de una tecnología limpia, no contaminante, que mostrara el potencial de nuestro país para sustituir formas sucias de generación de energía. Se trataba, además de un proyectos en el que el sector social estaba presente, y en el que la tierra no era ni desincorporada ni enajenada. Se trataba, en fin, de mostrar que no toda la inversión extranjera que llegaba a México tenía que desplazar mano de obra, y que era conveniente considerar incluso la modificación de las leyes para alentar esa inversión. Como los gastos iniciales no parecían poder cubrirse con la venta inmediata del flujo eléctrico, se consideró incluso conseguir alguna forma de incentivo fiscal.

    Sin embargo, a dos años y meses, los que han recibido autorización para generar electricidad son las plantas de ciclo combinado, las que queman carbón o petróleo, y las que venden flujo a Estados Unidos. No creo que necesite hacer más comentario.

    Recuperando la exposición, continuaré con los tipos de privatización. Ya vimos que una privatización sería la venta de la empresa. Otra privatización parcial ha venido ocurriendo al autorizar la generación privada de energía que luego distribuye la Comisión Federal de Electricidad. Este segundo caso podría superarse, aunque todavía estaría pendiente su reconocimiento constitucional, con una reglamentación del porteo o conexión de cada una de esas empresas a la red que permanecería de propiedad pública.

    Pero hay todavía un tercer caso de privatización, que yo, en lo personal, considero más grave que la venta porque está disfrazada, y que antes de nosotros ya hubo alguien que lo denunció hace años. Me refiero a la simple venta del petróleo.

    Una cosa era exportar un millón de barriles al día para tener ingresos que permitieran el financiamiento de la sustitución de importaciones, o simplemente las importaciones del mismo sector industrial, de tal manera que siguiera creciendo; y muy otra cosa es aumentar la plataforma de exportación, sin invertir en refinación, para pagar intereses de la deuda, déficits comerciales o voracidad de los imperialistas.  Y es precísamente el caso que estamos viviendo.

    Hace un mes decía, en otro texto, que mientras México se preparaba para votar en contra de la propuesta de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, al mismo tiempo aumentaba la plataforma de exportación hasta sumar tres millones de barriles al día. Es curioso, nadie lo denunció como otras cosas de nuestra administración. Muchos críticos olvidaron esa frase bíblica que nos recomendaba “por sus frutos”, no los juzgues por lo que dicen, sino por lo que hacen. Y lo que hizo el gobierno mexicano fue apoyar a Estados Unidos en la forma más eficaz que podía en ese momento, para que precísamente pudiera el imperio seguir manipulando o controlando los precios internacionales dentro de cierto límite, al mismo tiempo que bombardeaba Irak.

    Labastida, el excandidato priísta lo dijo de una manera muy escueta y dramática hace unos cuantos días: tenemos reservas probadas para mantener la extracción, al ritmo actual, durante los próximos 13 años. ¿Cuántos años tienen ustedes? Digamos que oscilan entre los 18 y los 24. Ahora piensen que cuando ustedes tengan entre 31 y 37 años no va a producirse ya más petróleo en México, porque los gobiernos que empezaron con De la Madrid, y siguieron con Salinas, Zedillo, Fox y tal vez López Obrador, prefirieron venderlo para pagar los gastos corrientes y las deudas, que conservarlo para ustedes. Ya no hablo de sus hijos, sino de ustedes. Son ustedes los que se van a quedar sin petróleo, porque lo están privatizando en sus narices.

    Y quién es el beneficiario de este tipo de privatización. Pues el primero y más directo es Estados Unidos, que guarda sus reservas de petróleo mientras se consume las nuestras. Aquí no necesitó mandar soldados, ni bombardear, sólo tuvo que becar a Salinas en Harvard, a Zedillo en no se qué otra Universidad, y apoyar al gerente de la Coca cola para que tomara las riendas de un gobierno y un país que no ha podido producir un líder ni un movimiento que defienda su interés como nación y como pueblo. Quién sabe que sea peor, si padecer las terribles torturas y pérdidas que el pueblo irakí ha padecido durante una década para ver cómo se le saquea su riqueza, o la triste historia de otro pueblo estupidizado por la televisión norteamericana, la música norteamericana, la cultura de consumo norteamericana, hasta reducirlo a una nación de lacayos, o de conciudadanos tan empobrecidos y sin oportunidades que no tienen otra opción que cruzar al otro lado.

    Y quién es el más osado de los representantes de esa política antinacional de aumentar la exportación de petróleo. Pues nada menos que Jorge Castañeda, que ha incluido como uno de los cuatro puntos de su precampaña presidencial, el duplicar la exportación del crudo.

    Pero si no lo exportamos, nos podrán preguntar, ¿cómo nos financiamos y qué hacemos con él? Y es cierto, se requiere de un proyecto económico que deje que basar el gasto público en el ingreso del petróleo y que genere ingresos alternativos. Al mismo tiempo, se trata de iniciar la generación de tecnologías alternativas al petróleo, que hayan sido puestas en operación antes de que se nos agote el recurso.

    Otros países están haciendo ambas cosas. Por ejemplo se pueden considerar opciones alternativas al uso que le damos aquí a los fondos de pensiones, a las afores y a la deuda pública. En lugar de entregárselas a los bancos, que no cumplen absolutamente ninguna función de intermediación financiera --pues se han convertido en instituciones que administran el dinero de otros sin prestar, y cobrando además comisiones por el uso de un dinero que no es suyo--, podríamos invertir ese recurso en una reconversión tecnológica de la agricultura, duplicando la superficie sembrada.2 Si nos propusiéramos acelerar la reconversión en el uso de energía, podríamos aprovechar experiencias como la de Brasil. Allá, por ejemplo, existen coches que funcionan con alcohol de caña o de maíz, o con aceite. Aquí se desarrolló hace tiempo el carro impulsado por la descomposición del agua en hidrógeno y oxígeno, es decir, un coche impulsado por agua, simplemente por agua. Pero está en eso, en un experimento. 

    En el mismo sentido, podríamos poner en acelerada operación miles de bombas de riego movidas por energía solar, que sustituyeran la energía sucia que se consume hoy, iniciando la reconversión de la infraestructura eléctrica. Tan cerca como Tabasco, los tortilleros ya han estado buscando cómo sustituir a la Comisión Federal de Electricidad con celdas fotovoltaicas para operar sus molinos.

    Si, al mismo tiempo que reorientamos los recursos financieros --en este caso el ahorro más caro y sensible de los mexicanos, que es el ahorro de sus pensiones--, hacia actividades productivas, renegociamos los pagos de deudas que la administración pública no tendría que seguir pagando --como las carreteras y los bancos--, entonces sí que estaríamos avanzando en la instrumentación de un proyecto económico alternativo.

    ¡Absurdo!, me podrán decir, ¿cómo dejar de rescatar las carreteras y los bancos?!, ningún partido estaría de acuerdo. Y efectivamente, así como los partidos siguen apoyando la política de exportación de petróleo --el PRD incluido--, son igual de ineptos para formular un proyecto nacional que establezca efectivamente nuevas bases para el desarrollo social y económico. Ninguno de estos se imagina un país sin los bancos. Cuando, desde la perspectiva crítica y radical, lo que no podemos imaginarnos es que se recupere el crecimiento económico antes de que se reconozca, de una vez y por todas, que la banca quebró, que no sirvió de nada el rescate, que todos los mexicanos fuimos arrastrados por una lógica de especulación primero, y de fraude planeado después. Sin sustituir los bancos no podrá haber suficientes recursos financieros para impulsar el desarrollo. Esto no tiene vuelta de hoja.

    Otro tema sería con qué sustituir a los bancos, pero como no venimos a hablar de ese punto, simplemente se los dejo anotado: con las cooperativas financieras que ya en Vasconia, en Alemania o en el norte de Europa están sustituyendo paulatinamente a los bancos. Simplemente abran los ojos, están viviendo ustedes en un acelerado proceso de liquidación del viejo sistema financiero, en el que países enteros van a la quiebra por haber amarrado sus intereses a la lógica bancaria, y en el que serán otros protagonistas los que conduzcan el cambio.

    Y las carreteras, bueno, ya viví un ejemplo de la ceguera de paradigmas en la Cámara de Diputados hace un trienio: en la Fracción del PRD yo proponía reducir drásticamente el rescate carretero para reorientar esos recursos al campo, a la inversión productiva, y era García Sáenz, y la mayoría de los diputados de ese partido, la que se oponía a nuestra propuesta. Increíble, pero los perredistas confirmaron el rescate carretero. ¿Quién iba a perder? Los constructores de caminos sin duda, los fabricantes de coches. Y quién iba a ganar, pues quienes recibieran esos recursos en forma alternativa. Se trataba de tomar una decisión en una situación de opciones excluyentes, y lo que se ha excluido es la actividad productiva y la producción de alimentos, con lo que ambas cosas representan en la generación de empleo.

    Bueno hasta aquí de paréntesis y desviaciones.

    Si tuviéramos una política económica alternativa, que no dependiera del petróleo, pero que tampoco pretendiera cobrarnos por comer pan o por tener necesidad de aspirinas o medicamentos, podríamos destinar el petróleo a que se extrajera a un ritmo menor mientras desarrollamos las tecnologías, la infraestructura y la red de alternativas que nos permitieran seguir funcionando. Esa debería ser la política sobre Pemex. Esa política empieza o debería empezar por una reducción drástica de la exportación, y una inversión importante en las tecnologías y la investigación sobre lo que debe sustituirlo.

    Por desgracia nadie lo está planteando. Sólo Heberto Castillo tuvo la visión y la información para decirnos algo semejante.

    En cuanto a la electricidad habría que decir que escogimos mal el modelo desde un principio, y que tendremos que replantearnos toda la infraestructura si queremos que alcance para todos. Por ejemplo ¿saben ustedes que podríamos estar usando aparatos de doce o veinte voltios y no de ciento diez o ciento veinte voltios?  ¿Saben ustedes que podríamos alumbrar todas las casas con focos de gas que consumieran la mitad o la tercera parte de la energía que hoy gastamos? ¿Saben ustedes, en fin, que el foco que no se funde se inventó hace aproximadamente cuarenta años, y que la patente la compró una fábrica de focos?  ¿Saben ustedes que podríamos producir electricidad con el excremento en lugar de echarlo al río?, ¿o que existen ciudades que convierten su basura en gas para mover turbinas, en lugar de hacer rellenos sanitarios? Todo esto sería posible si en lugar de gobernar con una lógica de empresa construyéramos un gobierno donde se revalore el conocimiento, la ciencia y el sentido común, por encima del interés de los empresarios y los ejecutivos. Ese sería parte del proyecto nacional.

    Pero retomemos entonces el punto del que me hubiera gustado partir. ¿Qué contestar a la pregunta sobre cuál es el papel del sector público en la economía, y qué relación guarda ese papel con la producción y distribución de energía?

    Vivimos en un país de economía mixta. Esto no es una frase priísta, es una realidad social y económica que describe bastante bien nuestra constitución. Eso quiere decir, hablando de manera muy esquemática, que existe un sector privado, que se rije por el derecho mercantil, otro sector público, que se rije por la ley de la administración pública, y uno más que se denomina social, y que se rije parcialmente por la Ley reglamentaria del artículo 27 Constitucional y parcialmente por leyes de los otros sectores, pues no se le ha dado pleno reconocimiento jurídico ni se ha aceptado dotarlo de un cuerpo legal propio, a pesar de varios intentos. Esto por lo que se refiere a la existencia y reconocimiento legal de tres tipos de economía, que pueden ser complemtarios, pero que en ocasiones también viven conflictos o contradicciones.

    Esta economía de tres sectores, que no se parece a la de los Estados Unidos, y que a los neoliberales les está vedado entender, porque creen que desde la caída del así llamado socialismo real desapareció de la faz de la tierra lo social, es sin embargo una economía de mercado.

    Pero en nuestro país, a diferencia de otros donde no existe el sector o el derecho social –porque han de saber ustedes, y si no lo saben deben enterarse, que tenemos un importante derecho social--  el mercado no puede ser irrestricto ni imponer su lógica a todos. Y no la puede imponer porque para cada uno de estos tres sectores el mercado representa algo diferente.

    El sector privado piensa que el mercado lo es todo, es decir, que no se deben alterar o distorsionar los precios de las mercancías con políticas gubernamentales; y que no se deben subsidiar ni los bienes ni los servicios, porque eso, además de enviar “señales equivocadas” a los productores, crean “ineficiencias” y “déficits”.

    Este sector, que por estas razones entenderemos estaría de acuerdo en privatizar la energía, alega sin embargo muchas falacias. Por ejemplo que el monopolio estatal, como todo monopolio, es malo, porque impide la competencia; y que cuando el estado produce mayoritariamente no hay “reglas claras para la participación privada”; que la burocracia y las empresas estatales son por definición “ineficientes”, y están llenas de personal innecesario, donde muchos son güevones; que el estado no puede elevar la productividad porque no hay competencia; y que tampoco puede abatir los precios porque ni sus costos lo permiten ni sus gastos lo soportarían. En fin, que no por ideológicos y superficiales dejan de crear un clima de desprestigio de la administración y de exaltar a la libre empresa como remedio de todos sus males.

    Los privatizadores y representantes del sector privado, sostienen que la modernización y reestructuración del sector energético es, o debe ser de hecho, un emparejamiento o puesta al día de sectores productivos que “todavía no se ajustan a los imperativos de mercado”, como si se tratara de desterrar o erradicar cualquier lógica del sector público, o de la intervención del estado en la economía.

    Por ello decía que sin aclarar qué es y debe ser el sector público en la economía de nuestro país, y sin entender las diferencias entre las políticas de desarrollo y la lógica que busca utilidades –como en las empresas privadas--, no podríamos defender, con rigor y fuerza, al sector público, ni ilustrar las insuperables limitantes que tiene lo privado en la generación de bienes básicos, en la conducción del desarrollo, y en algo que para los neoliberales no tiene sentido, pero que para los mexicanos forma parte de la identidad, que es la búsqueda de justicia social.

    Aquí convendría hacer una acotación, porque vivimos en un momento paradógico, pues tenemos al frente del estado, de importantes áreas de la administración pública, a bien identificados empresarios, que pueden ser muy competentes en el ramo y lógica del negocio, pero que se están mostrando inmensamente ineptos en la gestión pública, pues no podemos trasladar los criterios de rentabilidad a la empresa pública, no porque deba operar con números rojos, ni porque no pueda asumir una estrategia competitiva, sino porque más allá de ambas cosas, está la noción sobre el papel del sector público y sus empresas en la promoción del desarrollo, en la rectoría del estado, y en la defensa del interés colectivo por encima de cualquier interés corporativo, individual o privado.

    Más que paradógico, tal vez deberíamos decir que es trágico, pues tienen paralizado al gobierno a través del supuesto cumplimiento de normas de administración tipo inventario, metas y alcances, que nada tienen que ver con la naturaleza y lógica de la administración de gobierno, y que se traducen en una reglamentación de cuenta/chiles que impide que las empresas públicas y las secretarías del gobierno cumplan con su promoción del crecimiento económico y su responsabilidad por la rectoría económica. Y viene al caso también, porque hoy, para opinar, se otorgan licencias en las universidades gringas, y en los diplomados patito de las escuelas de ejecutivos, cuando –al mismo tiempo-- se descalifica toda expresión de las universidades públicas y se las considera, automáticamente, fallida o inválida.

    Entendemos por sector público al conjunto de instituciones económicas y de administración, que sustentan al gobierno en su papel de responsable por el rumbo de la economía y la vida social. Y postulamos que comprende tanto tareas de orden estrictamente administrativo, como de producción y distribución. No creemos que en esto invada la esfera o el derecho de los privados o los miembros del sector social, porque su función no se agota en las funciones de recaudación fiscal y procuración de servicios, e incluyen, necesariamente, la planeación de las inversiones y programas de carácter estratégico de una nación que no pueden ser producto de la visión o el interés que gira en torno de las empresas o los individuos, sino que es solamente posible sobre la base de la perspectiva social e histórica que se alcanza desde la administración de gobierno.

    Dice José Stiglitz, el exliberal y hoy crítico del neoliberalismo, que las empresas gubernamentales difieren de las privadas en dos importentes sentidos: En primer lugar, porque las privadas maximizan ganancias, y las gubernamentales pueden perseguir otros objetivos… tales como el empleo, los salarios, etc… Y en segundo lugar, en que las empresas públicas enfrentan distintos incentivos que se imponen por la ausencia de competencia y por la imposibilidad de quiebra. El uso limitado del pago de incentivos, y el mayor grado de la seguridad laboral pueden ser parte de la explicación de las diferencias del comportamiento individual3.

    Las empresas privadas, dice el mismo autor, no pueden tener en cuenta los costos de su contaminación, que se cargan a todos, tampoco pueden considerar los logros que representa, socialmente hablando, el empleo, y en consecuencia pueden proceder sustituyendo personas ocupadas con máquinas, cuando esto puede no ser socialmente deseable. Además, la empresa privada suele tomar ventaja de los consumidores ingenuos o mal informados4.

    Y todavía agrega “el argumento más reiterado para defender el control gubernamental de la produccción de bienes privados es que las empresas privadas persiguen la máxima utilidad de sus socios, y no el bienestar nacional”5.

    Por nuestra parte diremos que cualquiera tiene el derecho de hacer negocios sin afectar la integridad de los demás, y sin pasar por encima de los derechos comunes, pero el estado tiene la responsabilidad de velar y conseguir que el bienestar sea general, que la actividad de los sujetos privados no perjudique el interés de la mayoría, y que lo logros de cada uno y de todos se traduzcan en una constante elevación de las condiciones de vida, de trabajo y de convivencia.

    Y estas responsabilidades tienen a veces un costo directo y a veces un financiamiento indirecto. Tienen también un impacto en la producción y la productividad y a veces un impacto negativo en la productividad que se traduce sin embargo en un bienestar que todos disfrutamos.

    Por paradógico que parezca, el papel del estado, a través de la rectoría económica, es perseguir fines que rebasan la economía, y que otorgan proridad a valores y objetivos que pueden estar por encima de la rentabilidad o la competencia.  Porque no me van a decir que es preferible exportar más manteles que mantener empleados a un número mayor de obreros de la industria textil.

    Y aquí entramos finalmente al tema de si existen varios mercados y varias mercancías.

    Yo sostengo que sí. Vengo trabajando teóricamente la noción de que el mercado campesino conserva su naturaleza como intercambio de valores de uso, con su apreciación subjetiva, y no necesariamente de equivalentes por la cantidad de trabajo. Es decir, que el trueque, aun mediado por dinero, sigue presente en nuestro territorio. Sostengo, además, que los intercambios, regidos por la ley del valor, ocurren efectivamente en los mercados locales y regionales, y que ahí sí interesan los costos de producción y los precios de intercambio respectivos. Y sostengo, y esto es novedoso, que en el mercado mundial o global --que viene en este caso a ser lo mismo--, no opera ni el intercambio de valores, ni las consideraciones sobre los precios de producción. Por aberrante que suene, creo que los marxistas han perdido casi un siglo de discusiones, en algo semejante a lo que discutía la iglesia católica sobre cuántos angeles caben en la punta de un alfiler, o cuál es el sexo de los ángeles. Para los globalizados, para la empresa global, el costo de lo compra le es completamente indiferente, lo que compara es cuánto hay de oferta y cuánto existe de demanda. Si la demanda permite aumentar el precio entonces comprará a los oferentes. Digamos que operan por consideraciones de elasticidad en la demanda y costos de oportunidad en la compra. Ahí no opera la ley del valor, aunque a los marxistas les duela6.

    Y esto tiene que ver con la energía porque para los privatizadores se trata de un bien que puede generar altas utilidades, que tiene una demanda en expansión y donde se puede incursionar en condiciones de poca competencia.

    Pero, aunque para las empresas todo es mercancía, desde los cacahuates que siembran los indígenas hasta los barriles que llenan las empresas estatales, para cada uno tiene un carácter diferente. En los intersticios de estos tres mercados está la sociedad, está la marcha de la economía, no como lo que cada sector pueda proponerse, sino como esa dimensión que los agrupa a los tres y que los condiciona. Y esa esfera no puede ser ni vista ni asumida desde ninguna otra posición que la del estado. Es él quien puede crear las condiciones para que haya negocio, quien tiene que proporcionar el servicio para que los que no hacen negocio alcancen el bienestar y el desarrollo, y para que los que ni siquiera se plantean vivir en una economía formen parte de una cultura y participen de las prerrogativas de las mismas instituciones. En ese contexto la energía no es solamente una mercancía, sino el instrumento para impulsar la integración nacional y la base para desarrollar la producción y la ciencia. Esto no tiene precio o es irrelevante, ni tampoco tiene costo o es infinita su demanda y en consecuencia lo pagaríamos siempre; es simplemente necesario, y como tal, es parte de una rectoría. Una rectoría que es responsabilidad pública, y de nadie más.

    Para la empresa global, la energía, trátese de un barril de petróleo o de un kw hora, es una comodity, es decir, una mercancía que se puede ofertar en unidades homogeneas y uniformes, cumpliendo una norma e inclusive vendiéndose a futuro. Pero ese futuro es generalmente de unos meses, pues a los neoclásicos les da horror hablar de diez años o veinte, dado que saben que se trata de recursos naturales limitados, y agotables, cuyo precio podría tender al infinito si se consideraran plazos largos.

    Los tres sectores o tipos de productor generan bienes que pueden terminar en el mercado global. Pero para el campesino seguirán siendo bienes. Para el productor regional serían teniendo costos, y sólo para el empresario global representará oportunidades. Cuando ustedes escuchen retos y oportunidades pueden ponerle en la frente a quien lo diga un letrerito: “neoliberal”. Para el resto, lo que existe son necesidades, capacidades de producción e inversiones.

    Por eso el estado no puede adoptar las herramientas de análisis o los criterios de la economía global para administrar un conjunto de empresas que no son ni serán negocio. Sólo se vuelven negocio en manos de los privados, pero en ese momento se pierden como instrumento económico de progreso para el resto de los ciudadanos. Este es un punto que tienen que defender a sangre y fuego los mexicanos. Es una de nuestras conquistas históricas. No porque las haya inventado ni Juárez ni Cárdenas, sino todos, todos los que en un proceso social e histórico le conferimos al estado un carácter tutelar y una responsabilidad social. La herramienta de conocimiento y de planeación económica del estado es la economía política. Está bien que aprendan ustedes economía neoclásica o neoliberal, les permitirá entender la forma de razonamiento y operación de los empresarios y el mercado global. Pero no crean que con eso pueden administrar gobiernos. Si piensan hacer carrera en la administración ¡aprendan economía política!  Y prepárense para pelear, porque estamos infestados.

    De la misma manera que la educación no puede organizarse como una fábrica de personas productivas, o semejantemente como la salud tiene que verse como algo que trasciende y es más importante que el número de horas trabajadas y sin ausentismo laboral, la generación eléctrica tiene que ser vista como una inversión que hacemos todos para que la nación ponga en tensión sus fuerzas y produzca la mayor cantidad de bienestar y riqueza.

    Cualquiera que sean los rumbos que la reforma legal de estas cuestiones siga, no debemos dejar que el estado abandone su responsabilidad, pues nadie más podría sobrellevarla. El mayor reto del crecimiento futuro estará en este renglón, pero no en los términos convencionales en los que ahora han pretendido encerrarlo, sino en ese ámbito de lo renovable, lo ecológico y lo límpio de la energía que vence al principio de entropía, en donde lo más valioso es el hombre; no el capital, no el dinero, no el crecimiento de la renta nacional, sino el hombre.

    1 Economics of the public sector, Second Edition Northon and Company, New York, 1988. Pagina 190

    2 (Sembrar el doble representaría varios millones de empleos, que se podrían abrir en un solo ciclo de cultivo, abriéndole horizontes a los mexicanos que hoy sólo pueden acariciar la esperanza de volverse mojados.  Si por ejemplo sustituyéramos el riego rodado y con canales, por el riego con goteo, cintilla y aspersión, podríamos regar el doble de la superficie con la misma cantidad de agua. Además de la población que podría ser empleada en el cultivo, están los cientos de miles de trabajadores que se requerirían para sustituir una tecnología por otra. Eso se traduciría en una duplicación de la producción agrícola y en una reducción de las importaciones de maíz, trigo, oleaginosas, sorgo, frijol, arroz y otros bienes básicos, reduciendo nuestra necesidad de divisas y elevando la disponibilidad de lo que más necesita nuestra población que son alimentos).

    3 obra citada pág. 210.

    4 Ibidem  página 190

    5 ibidem, página 184.

    6 Bueno, me burlo de los marxistas porque la mayoría aplastante está enfrascada en esta discusión, pero ya en Rosa Luxemburgo estaba adelantado el enfoque correcto. Véase la segunda parte de la Acumulación de capital.